El Club

Maramajo nace en el año 2002, cuando un grupo de amigos, entusiastas del baloncesto, del municipio de Teguise, se reúnen para crear el Club de Baloncesto Maramajo

Nuestro nombre se debe a un macizo en las inmediaciones del Risco de Famara.

En los comienzos de nuestro club, conseguimos federar a dos equipos de diferentes categorías que competían en la liga federada.

A partir de nuestra fundación el Club Maramajo Teguise ha ido creciendo temporada tras temporada, coordinando la Escuela Municipal de Teguise con los equipos de categorías base como Cadete, Junior y Senior, destacando el equipo Senior, los cuales han sido campeones y subcampeones las dos últimas temporadas.

Culmina su exitosa trayectoria en el baloncesto, con el ascenso a la categoría EBA en la temporada 2016-2017-

Entidad Deportiva, Club Baloncesto Maramajo Villa de Teguise. nº reg. 3571-145/02A

El Barranco de Maramajo está en las laderas de Famara y éstas están de Teguise a Famara, de los tres grandes barrancos, que existen es el del medio.

Barranco formado por la erosión, con abundante material de escorrentía hasta llegar al nivel de las antiguas coladas de lava que formaron esta parte de la isla , produciendo un barranco profundo con su cauce excavado en lava pura .

Permanece seco la mayor parte del año solo discurriendo agua por el puntualmente (cuando hay grandes lluvias).

Situado en el Macizo de Famara, en una de las laderas cercanas a la Villa de Teguise, parte del pico del Maramajo con 447 metros (cerca de la Ermita de Las Nieves), hasta la carretera que une Teguise con Famara, en su parte baja se encuentra la fuente del Maramajo, donde se recogía agua potable, esta fuente se creó en el mismo macizo de Famara por filtración de agua.

José, el “Pillín”, campesino de vida entera, contradice desde su casa-museo, en Teguise, a quienes afirman que la última fuente que quedaba en Lanzarote fue sepultada por las definitivas erupciones de 1824, y recuerda que muy cerca de allí, en el barranco Maramajo, “había una fosa en la que manaba agua y a la que acudían los pastores a dar de beber al ganado”, y que, limpia constantemente de tierra, “llegó incluso a abastecer al pueblo entero de Teguise” hasta que se estableció la potabilizadora, época en que el manantial fue abandonado y acabó seco o cubierto por la arena. “Y había, además –añade-, otra fuentecita, ésta muy pequeña, que no sé si existe aún, en el risco de Famara…